Cuba, 03 de julio de 2026 (Infórmate y +).- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que su Gobierno no busca una confrontación armada con Estados Unidos, aunque aseguró que el país está completamente preparado para enfrentar una eventual agresión militar orchestrada por la administración de Donald Trump.
La declaración surge tras las múltiples advertencias emitidas por el mandatario estadounidense durante los últimos meses sobre una posible intervención en la isla caribeña.
Esta escalada en la retórica bilateral incrementa la tensión en América Latina y despierta alertas en México por el impacto geopolítico y migratorio que provocaría un conflicto en la región.
El panorama se torna más complejo tras la reciente imposición de nuevas sanciones económicas por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos contra los funcionarios de La Habana, sumado al desabasto de combustible y la crisis energética que afecta la vida diaria de los ciudadanos cubanos desde mediados de 2024.
“No queremos una guerra, pero tampoco le tenemos miedo. Nos estamos preparando para que no nos tome por sorpresa ni seamos derrotados”, externó el presidente cubano durante una entrevista concedida a la cadena de noticias británica Sky News.
Díaz-Canel argumentó que los constantes amagos de Washington representan una estrategia de manipulación psicológica que busca infundir terror en la población.
“Somos un país de paz. No somos una amenaza para nadie; al contrario, brindamos solidaridad al mundo. Por lo tanto, Cuba no es una nación en conflicto, no somos una colonia y no vamos a renunciar a nuestra soberanía ni a la independencia”, añadió el funcionario.
El endurecimiento del bloqueo económico mantiene bajo máxima presión a la isla, la cual ha visto mermada su capacidad operativa tras las sanciones implementadas contra personas o entidades que colaboren en sectores clave como la minería, la defensa, las finanzas y la energía. Ante esto, el Gobierno de Cuba solicitó formalmente a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la programación de una sesión urgente para evaluar los daños provocados por el cerco económico estadounidense, reunión que se celebrará el próximo 7 de julio en Nueva York.
La postura de la administración de Trump insiste en que el país caribeño se está aproximando a la órbita de influencia de Estados Unidos debido al desgaste interno.
Sin embargo, el mandatario de la isla reiteró que la ciudadanía y las fuerzas armadas están dispuestas a luchar hasta las últimas consecuencias para salvaguardar sus derechos políticos, descartando cualquier tipo de sumisión ante las presiones del exterior.










