El brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda, ya supera mil 400 casos y 400 muertes a comienzos de este mes de julio.
Por lo que ha encendido las alertas entre responsables sanitarios y expertos.
Cabe mencionar que este brote preocupa por su velocidad de expansión, debido a que corresponde a la cepa Bundibugyo, para la que no hay vacunas ni tratamientos ya disponibles como los desarrollados para la cepa Zaire, y porque avanza en una zona con vigilancia débil, desinformación, movilidad transfronteriza y sistemas de salud precarios.
De acuerdo con el medio TIME, especialistas y autoridades sanitarias sostienen que los recortes, la menor coordinación internacional y la pérdida de capacidad técnica han dificultado contenerlo a tiempo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró el brote en mayo. Una semana después de recibir reportes con más casos; lo declaró una emergencia de salud pública de gran importancia internacional.
“Nunca habíamos visto una epidemia crecer tan rápido como esta”, dijo a TIME el doctor Alan Gonzalez director adjunto de operaciones de Médicos Sin Fronteras.










