El viernes 16 de febrero a las 17:40 h (hora local), un terremoto de magnitud 7,2 sacudió de nuevo México. El sismo tuvo su epicentro en Pinotepa Nacional, en el estado de Oaxaca, a una profundidad de 12 kilómetros. Por el momento no se han registrado víctimas mortales ni heridos, aunque el temblor se ha dejado notar tanto en el centro como en el sur del país.
Oaxaca es uno de los estados con mayor sismicidad de la República de México. Según datos del Servicio Sismológico Nacional, esta región registra aproximadamente el 25% del total de terremotos que sufre el país. ¿Cuál es la razón? El motivo de las ocurrencias de tantos temblores es el contacto entre dos importantes placas tectónicas, cuya interacción tiene lugar en la costa del Pacífico desde Chiapas hasta Jalisco.
El terremoto de magnitud 7,2 ha sido provocado por el acercamiento entre la placa de Cocos y la placa de Norteamérica, dos porciones que se desplazan siguiendo un movimiento convergente. Según la información facilitada por el Servicio Sismológico Nacional, el mecanismo focal muestra una falla de tipo inverso en la cual un bloque sube por encima de otro. Este tipo de falla se relaciona precisamente con los contactos convergentes entre dos placas tectónicas.







