Un juzgado de lo Familiar ubicado en el municipio de Centro, Tabasco, emitió una resolución judicial inédita en la entidad al ordenar el pago de una pensión alimentaria formal en favor de Lucas, un perro de raza husky de tres años de edad, tras la separación legal de la pareja que lo mantenía bajo su cuidado.
La determinación sienta un precedente relevante en los litigios de materia familiar al incorporar de forma explícita la manutención animal dentro del acuerdo de divorcio.
De acuerdo con lo establecido por el tribunal, el ejemplar permanecerá bajo la custodia física y el cuidado directo de una de sus expropietarias.
Por su parte, la contraparte deberá cumplir de manera periódica con una aportación económica destinada exclusivamente a solventar los gastos indispensables del canino, los cuales abarcan su alimentación diaria, esquemas de vacunación, atención médica veterinaria especializada y condiciones generales de bienestar.
La promovente del caso detalló que la decisión de integrar formalmente a la mascota en el procedimiento legal respondió a los elevados costos operacionales que implica la manutención responsable de un perro de esa raza y talla.
Asimismo, argumentó que durante el periodo de convivencia en pareja ambos contrayentes asumieron la responsabilidad financiera compartida del animal, por lo que resulta equitativo evitar que la carga económica recaiga por completo en una sola persona tras la disolución de la relación.
El fallo de la autoridad judicial fundamentó su postura en el reconocimiento de Lucas como integrante de una familia multiespecie, figura jurídica que cataloga a los animales de compañía como seres sintientes con necesidades específicas que deben ser resguardadas por el Estado.
Bajo este criterio interpretativo, los jueces determinaron que la obligación de cuidado y manutención asumida en el hogar no queda extinta ni se anula con el quiebre del vínculo sentimental entre los tutores.
Especialistas en derecho constitucional y protección animal destacaron que, aun cuando en la legislación federal vigente de México no existe una norma marco que regule expresamente las pensiones alimenticias para animales domésticos, este tipo de resoluciones refleja la constante transformación de los criterios en los tribunales del país.
La sentencia coloca el interés superior del animal como un eje clave en las disputas familiares, promoviendo la tenencia responsable en el ámbito civil.










