Carlos Manuel González de la Rosa pertenece al movimiento Scout desde que tenía 7 años, vive en Cuautitlán, Estado de México. Construyó una impresora 3D —con tan solo 14 años— para la elaboración de caretas de protección para prevenir el COVID-19.
Carlos va en tercero de secundaria y pertenece al Grupo Scout 308 “Telpochcalli” de la Provincia Cuautitlán.
Carlos tomó un curso de robótica, así pudo construir una impresora 3D para la elaboración de caretas.
“El inicio fue lo más complejo, la colocación de la impresora y modificar el archivo para poder imprimirlo”, dijo Carlos en entrevista.
El Scout se basó en una página web de España que explicaba la elaboración de las caretas de manera clara, por lo que eligieron el modelo que gastaba menos material y era más ligero.
Los materiales para la elaboración de las caretas son de plástico PLA 100% biodegradable, resortes de 25 centímetros cada uno y pegamento.
La impresión de cada careta dura aproximadamente de 1 hora. La gestión de los materiales es a través de especie y en efectivo de su grupo, con la ayuda de cinco Scouts más llevan a cabo la elaboración.
“Como dice nuestro lema, los Scouts estamos siempre listos para servir, somos una fuerza social que con entusiasmo y liderazgo hemos contribuido a nuestro país en desastres, catástrofes naturales y hoy más que nunca buscamos la oportunidad de ayudar en esta situación”, explicó Carlos.







