La historia de Mariela y su madre, tuvo un feliz termino tras 30 años de duda, tristeza, y desesperanza por no saber la una de la otra, la madre de la joven llegó a pensar que su hija había muerto.
En 1980, Mariela fue robada en Guatemala cuando tenía 1 año de edad, a su mamá Lorena le dijeron que habían encontrado el cuerpo de su hija enterrado en una fosa común, sin embargo, la pequeña Mariela no estaba muerta, ella había sido trasladada a un orfanato en el mismo país para ser dada en adopción a una familia de Bélgica.
A la familia que adoptó a Mariela le dijeron que la niña había sido abandonada y que por eso estaba en adopción, todo esto se dio en la época gris de los años de guerra interna en Guatemala, donde creció la adopción infantil de manera ilegal.
Mariela siempre sintió curiosidad por conocer sus raíces, y fue así como comenzó su búsqueda, con la información que tenía viajó a Guatemala y después de una ardua investigación logró encontrar a su mamá, ninguna de las dos lo podía creer, su mamá vivió de luto todos estos años debido a que las separaron de una manera cruel.
“Antes era adoptada, ahora soy guatemalteca, saber quién soy, es saber de dónde vengo “expresó Mariela al reencontrarse con su madre.







