Hidalgo, 24 de marzo de 2026 (Infórmate y +).- Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizaron un hallazgo arqueológico significativo a las afueras de la Zona Arqueológica de Tula, Hidalgo: un altar tolteca acompañado de ofrendas humanas y objetos ceremoniales, que datan de la fase Tollan (900-1150 d.C.).
El descubrimiento se realizó durante los trabajos de salvamento arqueológico que se llevan a cabo en las obras del Tren de Pasajeros Ciudad de México-Querétaro, a unos 300 metros de la barda perimetral de la zona patrimonial, en un área conocida como Tula Chico.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destacó que hallazgos como este confirman la importancia de la arqueología preventiva para proteger y estudiar el patrimonio histórico de México.
“Cada descubrimiento amplía nuestro conocimiento sobre las grandes civilizaciones de Mesoamérica y refuerza la responsabilidad del Estado de investigar y transmitir nuestra historia a futuras generaciones”, señaló.
El altar, llamado momoztli, mide aproximadamente un metro por lado y está construido con piedra careada, lajas modulares y remates de cantos rodados y basalto. En tres de sus lados se hallaron restos óseos humanos —incluyendo cuatro cráneos y huesos largos—, así como vasijas de cerámica, fragmentos de obsidiana y navajillas, lo que sugiere que se trataba de un espacio ceremonial de gran relevancia.
“Se detectaron marcas de corte en los huesos, probablemente realizadas con cuchillos de obsidiana, lo que indica que algunas personas pudieron haber sido decapitadas como parte de rituales”, explicó Víctor Francisco Heredia Guillén, coordinador del proyecto de salvamento.
El altar estaba ubicado al centro de un patio rodeado de muros, posiblemente de estructuras habitacionales o palaciegas de la élite tolteca. Además, se registraron dispersos materiales cerámicos, líticos y malacológicos, así como punzones de hueso y navajillas, que aportarán información sobre la vida cotidiana y las prácticas ceremoniales de la época.
Actualmente, los restos se envían a laboratorios especializados en Tepeji del Río y el Estado de México para su análisis y conservación. Se realizarán estudios para determinar la edad, sexo y patologías de los individuos, así como para reconstruir la traza urbana y la organización social de la antigua capital tolteca.







