Ciudad de México, 28 de febrero de 2026 (Infórmate y +).-. Investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través del Proyecto Templo Mayor (PTM), dieron a conocer nuevos hallazgos que apuntan a la realización de una ceremonia de dimensiones extraordinarias durante el gobierno de Motecuhzoma Ilhuicamina, entre 1440 y 1469.
El descubrimiento y análisis de las ofrendas 186, 187 y 189 —que se suman a las ofrendas 18, 19 y 97 encontradas décadas atrás— confirman que los seis depósitos rituales fueron colocados en un mismo evento en el recinto sagrado del Templo Mayor.
Un círculo cerrado en torno al Huei Teocalli
El director del proyecto, Leonardo López Luján, explicó que las ofrendas corresponden a la etapa IVa del Templo Mayor, periodo que coincide con el mandato de Ilhuicamina, también conocido como “El flechador del cielo”.
Las excavaciones permitieron identificar seis tepetlacalli (cofres de piedra) distribuidos alrededor de la plataforma que rodeaba la pirámide principal. Esta es la primera vez que los especialistas logran “cerrar el círculo” completo de depósitos rituales en esta fase constructiva.
En conjunto, las seis ofrendas resguardaban 83 figurillas antropomorfas de estilo Mezcala, talladas en piedra verde, las cuales habrían sido traídas como botín de guerra desde territorios del actual estado de Guerrero, tras campañas militares emprendidas por el huei tlatoani.
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Logística y simbolismo
Los especialistas estiman que la ceremonia implicó una compleja logística para trasladar esculturas de entre 600 y 1,000 kilogramos mediante cuerdas, palancas y rodillos de madera.
Además de las figurillas, se localizaron más de 4,000 elementos malacológicos, entre ellos caracoles marinos de las especies Nerita scabricosta y Hexaplex brassica, procedentes principalmente de las costas del Atlántico. Algunos ejemplares conservaron el periostraco, lo que sugiere que pudieron haber sido transportados vivos hasta la antigua Tenochtitlan.
Las esculturas fueron decoradas por los mexicas con pigmentos rojo y blanco y adaptadas simbólicamente con atributos del dios Tláloc, deidad vinculada al agua y parcialmente asociada al Templo Mayor.








