La producción de granos esenciales como maíz, trigo y frijol enfrenta un escenario crítico en México.
La Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) advirtió que la superficie sembrada durante los ciclos agrícolas podría sufrir una reducción drástica de hasta el 35 %, lo que representa una pérdida cercana a los 2.3 millones de hectáreas destinadas a estos cultivos básicos.
Esta situación pone en riesgo tanto la autosuficiencia alimentaria del país como la estabilidad de millones de familias que dependen directamente del trabajo rural.
El secretario general de la UNTA, Álvaro López Ríos, señaló que el desplome en las siembras responde a factores como los altos costos de producción, la caída de los precios pagados a los productores locales, la competencia desleal por el ingreso de granos extranjeros subsidiados y las revisiones comerciales asociadas al T-MEC.
De acuerdo con la organización, al disminuir las áreas de siembra se reduce inmediatamente la demanda de mano de obra para las tareas de preparación, cuidado y cosecha en las parcelas, afectando severamente las contrataciones de jornaleros temporales.
El impacto es particularmente grave en un sector caracterizado por la precariedad laboral. En el país existen entre 2.3 y 3 millones de jornaleros agrícolas, de los cuales más del 94 % carece de acceso a la seguridad social y al registro ante el Instituto Mexicano del Seguro Social.
Aunque la Conasami fijó para 2026 un salario mínimo de 356.16 pesos diarios para trabajadores del campo, la informalidad predominante deja a los asalariados eventuales sin mecanismos de protección frente al desempleo o la pérdida de ingresos.
Ante este panorama, la UNTA urgió al Gobierno federal a poner en marcha un programa de empleo temporal y un seguro de desempleo para el sector rural. Asimismo, planteó revisar el T-MEC para evaluar la exclusión de los granos básicos o frenar las prácticas de dumping de productos estadounidenses.
La organización alertó que de no implementarse medidas urgentes, se acentuará la pobreza en las comunidades rurales, el desempleo y la migración hacia las zonas urbanas.










