Después de que la bancada de Morena presentara al senado la propuesta para incrementar los impuestos a refrescos y comida con alto valor calórico, el presidente Andrés Manuel López Obrador se manifestó en desacuerdo de la propuesta.
“Creo que no deben de aumentar los impuestos en términos reales, se va a aumentar lo que es inflación, pero no en términos reales”
Esta mañana, durante la conferencia matutina el presidente declaró que está en contra al señalar que es obligación del gobierno federal realizar campañas de orientación nutricional, donde se informe a la población sobre los riesgos de consumir alimentos chatarra, que contienen alto contenido calórico, sodio y químicos.
“En el caso de los refrescos y productos industrializados, refrescos, cigarros, alcohol, siempre se ha establecido como norma el aumentar los impuestos para que el gobierno tenga de esa forma dinero y pueda llevar a cabo campañas contra el alcoholismo, tabaquismo, contra los alimentos chatarra. No estoy de acuerdo con eso, porque no se puede traficar con la salud del pueblo, no es dame y así ya puedes vender tus productos”
“El gobierno tiene que hacer campañas de orientación nutricional como parte de su acción en lo fundamental, sobre todo en lo que tiene que ver con la salud, que se oriente a la gente de no consumir productos chatarra, con excesos de azúcar, sal, químicos, nosotros tenemos esa campaña y va a ir a fondo. Eso afecta la salud sobre todo en el caso de los niños”, declaró el mandatario.
La iniciativa publicada ayer en la Gaceta del Senado precisa que el impuesto para el refresco pasaría de 1.2 pesos a 5 pesos por litro, lo cual equivale a un aumento del 400%; mientras que el impuesto a alimentos no básicos, con una densidad calórica de 200 kilocalorías o mayor por cada 100 gramos, tendrían un aumento del 8% actual a 25%.








