En los mercados de Tuxtla Gutiérrez, doña Josefa Aquino Martínez, conocida como doña Chepita, desde hace varios años se ha dedicado a realizar adornos naturales para la decoración de pesebres.
La mujer de 96 años, se dedica a realizar adornos con el “pahsti” o mejor conocido como el musgo y las “piñitas” las cuales son piñas de pino.
Así mismo, doña Chepita reside del barrio Niño de Antocha, en la capital de Chiapas, a su vez, desde muy temprano hasta las siete de la noche, la mujer vende sus productos; lo cuales son traídos desde las montañas de San Cristóbal de las Casas.
Cada año se prepara y realiza su venta en una de las aceras del mercado de Las Flores, que tiene como ubicación en la zona céntrica.
Cabe mencionar que su venta inicio hace 50 años en los mercados del barrio El Calvario.
Sin embargo, al término de las fiestas decembrinas, doña Chepita se dedica a vender frutas enchiladas y chicharrones en su hogar. Puesto a que la mujer es viuda, por ende, vive sola.
Sin embargo, ella comenta que no llega a deprimirse ni a ponerse nostálgica, ya que dice estar acostumbrada a estar sola.
Es una mujer fuerte ya que goza de buena salud, afirma que nunca se enfermó de Covid-19, pero que lo único que padece es dolor de rodilla, es por ello que usa bastón para sostenerse.
“madera fuerte, como los antiguos”, comentó. “Lo mío son los frijolitos, la tortilla, el chipilín, los tomates, la calabacita, el cuchunuc y las puntas de chayote”, indicó.
De igual manera dejo un mensaje navideño para los jóvenes:
“Los muchachos no sean flojos; a echarle ganas para poder estar, ya cuando Dios diga aquí nomás, aunque uno quiera”, expresó.
La mujer comentó que para sentirse bien y con los demás es importante trabajar mucho con cariño y estar con gente.







