Ciudad de México, 6 de abril del 2026 (Infórmate y +).– A un año de los hechos ocurridos durante el festival Axe Ceremonia, familiares y allegados de los fotoperiodistas Miguel Ángel Rojas y Berenice Giles se reunieron para rendir homenaje y, al mismo tiempo, exigir justicia por sus muertes, las cuales —afirman— no deben considerarse un accidente.
El pasado domingo 5 de abril, a las afueras del Parque Bicentenario, se llevó a cabo un “anticoncierto”, una manifestación que combinó música y protesta social. Desde las 10 de la mañana y hasta la noche, el espacio fue ocupado por artistas emergentes que se sumaron al acto con presentaciones dedicadas a la memoria de ambos periodistas.
Durante el evento, familiares reiteraron su inconformidad con el avance de las investigaciones y señalaron que existen elementos que apuntan a negligencia. Bajo esa consigna, colocaron una lona visible con la frase “No fue coincidencia, fue negligencia”, acompañada de la imagen de Miguel Ángel, lo que se convirtió en uno de los símbolos de la jornada.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando la hermana de Miguel Ángel compartió un testimonio íntimo sobre las horas previas a su fallecimiento. Recordó que él había tenido días de trabajo intensos cubriendo distintos eventos, por lo que decidió no despertarlo aquella mañana. Sin embargo, confesó que sintió un impulso inusual de abrazarlo, algo poco común entre ellos, lo que hoy interpreta como un presentimiento.

También relató que lo último que pudo decirle fue que se mantuvieran en contacto durante el día, sin imaginar que sería la última vez que lo vería con vida.
El acto no solo funcionó como un espacio de memoria, sino también como un llamado público a las autoridades para que el caso no quede impune. Entre música, testimonios y consignas, los asistentes dejaron claro que, a un año de distancia, la exigencia de justicia sigue vigente.







