Cuernavaca, 18 de mayo de 2026 (Infórmate y +).- Las intensas olas de calor que azotan a Morelos han encendido las alarmas en el sector educativo, donde las condiciones climáticas actuales dificultan las actividades diarias dentro de las aulas.
Ante esta situación, el magisterio busca alternativas financieras para mitigar el impacto ambiental en los planteles de las regiones más vulnerables de la entidad.
Esta problemática afecta principalmente a las comunidades escolares de las regiones sur, oriente y surponiente del estado. En estas zonas, la combinación de infraestructura insuficiente y temperaturas extremas impacta directamente el rendimiento académico de los estudiantes y el bienestar de los docentes durante la temporada de mayor radiación solar.
Joel Sánchez Vélez, secretario general de la Sección 19 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), propuso formalmente que el programa federal La Escuela es Nuestra destine recursos económicos específicos para la compra e instalación de equipos de climatización en las escuelas de nivel básico.
“En municipios de la región sur los maestros trabajan en condiciones extremas, con temperaturas que oscilan entre 35 y 40 grados, en aulas con grupos de hasta 30 alumnos”, detalló Sánchez Vélez para visibilizar la urgencia de la infraestructura térmica.
https://Twitter.com/i/status/2056426339134058795
El líder gremial hizo un llamado a los comités de padres de familia, quienes administran directamente los fondos federales asignados a cada plantel, para que consideren la viabilidad técnica y presupuestal de adquirir estos sistemas de aire acondicionado en sus próximas asambleas.
La propuesta busca establecer una estrategia coordinada entre las familias y los directivos para que la inversión se concentre en las localidades donde el termómetro supera de manera regular los 35 grados, transformando los salones en espacios aptos para la concentración.
Además de la instalación de los equipos, el sindicato solicitó una revisión integral de las condiciones laborales del personal docente que opera en el surponiente y oriente del estado, donde el estrés térmico se ha convertido en un obstáculo cotidiano para la enseñanza.
Por el momento, la propuesta se mantiene como un llamado a la organización comunitaria de los planteles, a la espera de que las reglas de operación del programa federal permitan este tipo de modificaciones en la infraestructura eléctrica de las escuelas públicas de Morelos.







