“Funda anti-covid” se lee en un letrero de color verde fluorescente colocado en una de las entradas de la fayuca del centro de Coatzacoalcos, Veracruz.
El anuncio fue colocado por los comerciantes de los negocios de accesorios para celulares.
“La idea surgió porque muchos clientes doctores y enfermeras la piden, y pues quieren aislar su teléfono o protegerlo del área donde trabajan, que en este caso es el hospital, donde tienen contacto con muchos enfermos”, explicó una comerciante.
Sin embargo, no son más que fundas para proteger los celulares del agua, que cuentan con sellado ergonómico y que permite manipularlo sin problema alguno. Existente desde hace varios años en el mercado formal e informal, principalmente las usan cuando asisten a la playa o a nbalnearios
Pero los propietarios de este local ubicado sobre la avenida Corregidora aplicaron una buena estrategia de publicidad, promocionándolo así, en medio de la contingencia sanitaria por el coronavirus.
“Cuando se mete el celular, se aísla totalmente y llegas a tu casa y lo puedes lavar y sale tu teléfono intacto y lo que está por fuera se lava porque es funda contra agua”, detalló la vendedora.
Lo joven dijo que el precio de las fundas “anti-COVID” es de 80 pesos y hoy en día, es más buscado por médicos, enfermeras y personal que trabaja en hospitales. Por día se llegan a vender hasta 8 protectores.
Sin embargo, de acuerdo con expertos de física y química del Tecnológico de Coatzacoalcos, como el doctor Bulmaro Salazar Hernández: este producto debe ser desinfectado a cada momento pues está expuesto al entorno como cualquier material que usamos para protegernos, por lo que no elimina al virus SARS-CoV-2.
“Es que lo usamos mucho tiempo y es fácil de contaminar, por eso que tecnología tendría que ser para que lo puedas usar y luego lavar, al final es como un guante que se tiene que lavar a cada momento”, indicó el especialista.







