El Tren Maya es una de las obras más ambiciosas del gobierno de López Obrador, desde su anuncio ha causado gran polémica dentro y fuera del sector político, desde la preocupación por el daño que pueda ocasionar al medio ambiente hasta el tema del origen de los recursos para dicha construcción.
A finales del 2020, desaparecieron más de 100 fideicomisos de educación, deporte, salud e investigación, bajo el argumento de que existía corrupción en dichos programas, todo esto se logró con el apoyo de diputados de Morena, lo cual fue denunciado por la oposición.
De la desaparición de dichos fideicomisos se obtuvieron 130 mil 180 millones de pesos, dinero que fue utilizado por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, para financiar obras de la 4T, principalmente el Tren Maya.

La información de transparencia de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) indica que el dinero obtenido de los fideicomisos en 2020 fue de 26 mil 342 millones de pesos, en 2021, fueron entregados 65 mil 637 millones de pesos, sin especificar los proyectos que fueron beneficiados con este dinero.
La secretaria de Hacienda, informa que aún existen fondos y fideicomisos que están en proceso de extinción, como: Gasto por demandas en el extranjero, Apoyo a Municipios, fondos del Conacyt en entidades federativas, Conservacion de la Casa del Risco, entre otros.
El dinero de los fideicomisos también ha sido utilizado para la compra de vacunas contra el coronavirus desde que inicio la pandemia, para el tren ligero de Guadalajara, mejora de viviendas urbanas y escuelas de excelencia.








