Daniel Santiago
Monterrey, 29 de Jun 2023 (Agencia Reforma).-Entre los ocho niños de primaria que este año integran el equipo mexicano para la Bulgarian International Mathematics Competition (BIMC), Ignacio Ostos Aponte, Nachito, es el único de Nuevo León.
El chico de 12 años, quien pasó a sexto grado en el Latin American School de Monterrey, se encuentra ahora en una concentración en Puebla, en preparación para participar el lunes de manera virtual en la competencia que este año tiene como país organizador a Bulgaria.
Con él viajaron su mamá, Mayder Ostos, y su hermano, Mauricio, quienes junto con su papá, Orlando, lo han acompañado en un largo proceso de eliminatorias.
“Él está súper orgulloso de representar a Nuevo León y ser el único que pudo conseguir un lugar en el representativo nacional”, contó Mayder vía telefónica. “Es su primer año de competencias y ya está representando a México”.
Nachito, como le dicen de cariño sus compañeros y entrenadores en la Olimpiada Mexicana de Matemáticas, que convoca a diferentes competencias, comenzó a participar en torneos y entrenamientos el año pasado tras una invitación de su colegio.
En diferentes competencias obtuvo medalla de oro, contó su mamá. Estos triunfos le dieron el pase a las eliminatorias para la BIMC en la que está hoy.
Después de varios exámenes y preparaciones virtuales y presenciales, una en Oaxaca y otra en Morelos, en mayo fue invitado a integrar la selección del nivel primaria, junto con niños de CDMX, Zacatecas, Sonora, Coahuila, Jalisco y Veracruz.
Cuando Nachito comenzó a avanzar en las eliminatorias, la familia inició con la búsqueda de recursos, especialmente para la transportación a las sedes, alimentación y hospedajes para los entrenamientos y exámenes presenciales.
“Nos empezamos a endeudar con esos viajes. Organicé rifas, pedí apoyo a empresas”, contó Mayder. “No conseguimos nada, solo la rifa sí nos ayudó a pagar una parte de esos viajes”.
La diputada Perla Villarreal les ofreció un apoyo económico, pero en julio. El Gobierno del Estado entregó al niño dos playeras, una gorra y un vaso.
“Todo este camino lo hemos apoyado mucho, aunque no estuviera dentro de nuestro presupuesto, lo que tengamos que hacer, mientras él vaya avanzando, ahí vamos a estar”, contó Mayder.
“Pero todo el mérito se lo lleva él al estar entrenando, practicando con paciencia”.
La experiencia lo vale.
“Es algo que se le da fácilmente”, dijo la mamá de Nachito.
“Es una parte muy importante de su educación, lo va a ayudar a madurar, a crecer y a ser un hombre de bien, porque está entendiendo toda la cadena que conlleva poder lograr los objetivos, una cadena de muchas cosas, de muchas personas”.







