Un policía de Sonora, identificado como Rubén Ríos, falleció en el cumplimiento de su deber. En su funeral no hubo flores, sino; bulto de croquetas, debido a que fue su última petición.
De acuerdo con la información, fue el pasado 15 de mayo cuando el oficial perdió la vida en un ataque armado en Ciudad Obregón, fue el sábado y domingo cuando le dieron su último adiós.
Rubén Ríos había pedido que, si fallecía algún día, no quería flores no coronas, sino bultos de croquetas para los perritos callejeros y su familia le cumplió su último deseo.
“A parte que le encantaba su trabajo, también compartía la pasión de ayudar a los animalitos y es algo que me inculcó mucho, cada que íbamos a un viaje en carretera o llegábamos a otra parte que no era dentro de Sonora, siempre se paraba en una tienda a comprar croquetas”, expresó la hija del oficial.
En su funeral, dos patrullas acudieron llenas de sacos de 15, 25 y 50 kilos de corquetas.







