De acuerdo a la dependencia, mientras no haya clases presenciales, calificar sin argumento puede ser injusto y hasta arbitrario, por lo que emitió una guía para que los maestros puedan evaluar lo que va de este ciclo.
Los tres aspectos principales de evaluación serán:
- Comunicación y participación sostenida. Cuando existe una comunicación continua entre el titular del grupo o asignatura y sus alumnos.
- Comunicación y participación intermitente. Cuando la comunicación entre alumnos y docentes es esporádica o parcial.
- Comunicación inexistente. Cuando no hay posibilidad de dar seguimiento al proceso educativo de los educandos.
Posteriormente, los profesores valorarán el esfuerzo de quienes participan activamente en la comunidad escolar, e incentivarán a quienes no han establecido algún canal de comunicación con el personal docente.
Por ello, la SEP consideró:
- Dar prioridad a la función formativa de la evaluación.
- Emplear estrategias complementarias para el aprendizaje.
- Valorar los avances a partir del contexto particular de las y los estudiantes.
- Considerar las condiciones específicas en las que la emergencia sanitaria afecta a cada alumna y alumno.
- Asignar calificaciones sólo en los casos donde el personal docente tenga certeza de las condiciones de salud, accesibilidad y acompañamiento de sus estudiantes.
- Utilizar la evaluación como un instrumento para mejorar el aprendizaje.







