Oaxaca, 06 de enero de 2026 (Infórmate y +).- Una familia de misioneros originaria de Ciudad Juárez, Chihuahua, presentó este lunes una denuncia formal ante la Fiscalía General de la República (FGR) por las lesiones sufridas durante el descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido el pasado 28 de diciembre en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca.
La acción legal forma parte de una denuncia colectiva que busca deslindar responsabilidades penales por lo que ya es considerado uno de los accidentes ferroviarios más graves en años recientes en el país.
¿Quienes denuncian?
La familia denunciante está integrada por Juan Manuel Iglesias López, su esposa Flor del Carmen Temich Sinta y su hijo Alexis Iglesias Temich, quienes viajaban en el vagón que cayó a un barranco cuando el tren se descarriló a las 9:28 horas, entre las localidades de Nizanda y Chivela, en Oaxaca.
Durante una conferencia ofrecida por sus abogados a las afueras de la FGR, Juan Manuel Iglesias señaló que el objetivo de la denuncia es que se investiguen las posibles omisiones de funcionarios públicos y empresas contratistas involucradas en la construcción y supervisión de la vía férrea.
El accidente dejó un saldo oficial de 14 personas fallecidas y 109 lesionadas, cifra actualizada tras el fallecimiento de Hilda Alcántara, una mujer de 73 años que permanecía hospitalizada.
El abogado Adrián Arellano, del despacho Vega Mac Gregor Arellano, explicó que la denuncia se dirige contra servidores públicos que no habrían cumplido con las labores de supervisión, así como contra empresas constructoras presuntamente omisas en la ejecución de los trabajos.
Compañías señaladas como presuntas responsables
Entre las compañías señaladas se encuentran COMSA Infraestructuras, Grupo Constructor Diamante y Daniferrotools, las cuales ya habían sido observadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por la falta de evidencia sobre los servicios contratados.
De acuerdo con la ASF, en esta infraestructura se detectó un presunto daño al erario superior a 33.5 millones de pesos, derivado de pagos por obras no ejecutadas, uso de materiales de menor calidad, personal no comprobado y contratos con sobrecostos.
Las irregularidades también habían sido denunciadas previamente por organizaciones indígenas del Istmo, como la UCIZONI, que desde 2022 alertaron sobre deficiencias en materiales y en la calidad de los trabajos realizados en la Línea Z del Tren Interoceánico.







