Ciudad de México, 24 de junio de 2026 (Infórmate y +).- La disputa por los derechos comerciales del Pato Merlín, la mascota viral e imán de la buena suerte del Mundial 2026, llegó a su fin.
El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) determinó que la marca pertenece legalmente a Karla Ivette Gómez y su familia, frenando una serie de registros oportunistas que buscaban lucrar con el fenómeno de internet.
Vidal Llerenas, presidente del IMPI, zanjó la controversia de manera pública. “Es un hecho público y notorio que el pato Merlín es una mascota de la familia de Carla Ivette Gómez a quien pertenece la marca”, dictaminó el funcionario, invalidando en la práctica las solicitudes externas presentadas días antes.

La carrera por adueñarse de Merlín
La resolución del organismo ocurre tras detectarse un intento de “gandallismo” comercial. Durante la noche del 17 de junio, cinco días antes de que la dueña original acudiera a ventanillas el IMPI recibió al menos cuatro solicitudes de registro exprés con solo minutos de diferencia:
Desde Jalisco: Rosa María Hernández Flores (Zapopan) ingresó tres expedientes consecutivos (3643302, 3643303 y 3643304) para adueñarse del nombre en las categorías de entretenimiento, publicidad y ropa (camisetas, gorras y chaquetas).
Desde Yucatán: David Sides Fuentes (Mérida) tramitó el expediente 3643308 bajo la denominación “El Pato Merlín, El Pato de la Suerte”. Esta solicitud pretendía explotar comercialmente la imagen del ave en campañas políticas, gestión de artistas y marketing de influenciadores.
El respaldo de Sheinbaum desde la ‘Mañanera’
El blindaje de la marca comenzó a consolidarse el lunes 22 de junio, cuando Karla Ivette Gómez y el Pato Merlín acudieron como invitados especiales a Palacio Nacional. Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó las intenciones de los terceros como un “abuso” y respaldó firmemente a la familia comerciante del Centro Histórico de la Ciudad de México.
“Ya todos saben que Merlín se volvió prácticamente la mascota del Mundial, y como somos nosotros, es un asunto de humanismo, de que se conozca a la familia, quiénes son, su problemática, y obviamente el vínculo que establecemos es humanista”, apuntó la mandataria federal.
Posteriormente, con la asesoría del Gobierno Federal, Gómez ingresó su solicitud formal sin contratiempos, asegurando la propiedad industrial y los derechos de autor de su mascota. Aunque el ave ya fue nombrada embajadora oficial por la FIFA, su dueña aclaró que no busca grandes alianzas corporativas internacionales y dará preferencia a proyectos locales, confirmando pláticas con la Cooperativa Pascual para impulsar el consumo nacional.










