Estado de México, 19 de febrero 2026 (Infórmate y +).- Un hombre indígena Tomás Gabriel Crisanto estuvo 13 años encerrado en el penal de Almoloya de Juárez en el Estado de México, por un crimen que no cometió.
Cabe mencionar que el caso de Tomás llegó al Poder Judicial de Edomex, en la cual se descubrió una falla grave en su proceso. Cuando lo sentenciaron no contó con un intérprete ni con una defensa que conociera su lengua y su cultura.
Es decir que fue juzgado y encerrado sin que nadie le explicara qué estaba pasando en su propio idioma.
Durante su encierro la hija de Tomás falleció a causa de una enfermedad.
“Me duele porque no pude estar ni un rato con ella”, confesó.
Sin embargo, ahora que está libre se ha vuelto a reencontrar con su familia.







