Las empresas que ganaron la licitación del primer tramo de la construcción del Tren Maya tienen señalamientos de incumplimientos y corrupción a nivel nacional e internacional.
China Communications Construction acumula acusaciones internacionales de corrupción y pago de sobornos.
La portuguesa Mota Engil fue una de las constructoras durante la administración de Enrique Peña Nieto acumuló más de cuatro años de atraso y sobrecosto de 4 mil millones de pesos en la obra de la Autopista Urbana Siervo de la Nación.
Las dos compañías junto con Gavil Ingeniería, Evyasa y Grupo Cosh, construirán el tramo ferroviario en consorcio y el Fondo Nacional de Turismo (Fonatur), que esta a cargo del Tren Maya, aseguró que el proceso de licitación y de contratación de la obra se hizo con <<apego a la normatividad>> y con el <<acompañamiento y vigilancia de la Agencia de Naciones Unidas>>.
El órgano gubernamental admitió que la constructora china fue sancionada e inhabilitada por el Banco Mundial por prácticas de fraude.
Investigaciones periodísticas revelan que la empresa china fue sancionada por el Banco Mundial por <<prácticas fraudulentas>> en obras de Filipinas, por lo que la compañía no pudo participar en ningún proyecto financiado por el Banco Mundial, durante siete años.
En mayo de 2018, el diario The New York Times publicó una nota en la que decía que el gobierno canadiense bloqueó la compra de una constructora canadiense Grupo Aecon por parte de China Communications Construction, ya que ponía en riesgo la <<seguridad nacional>> del país norteamericano.








