La madrugada del martes el Senado aprobó con 23 votos en favor y 20 en contra, la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica del presidente Andrés Manuel López Obrador que busca impulsar a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Las tres comisiones unidas de Energía, de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático, y la de Estudios Legislativos Segunda avalaron sin cambios el dictamen que la Cámara de Diputados aprobó hace una semana.
Con la reforma:
- Se eliminará el criterio económico en el despacho de la electricidad a cargo del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), el operador del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
- Se revisará la “legalidad y rentabilidad” de los contratos de generación y compraventa del Gobierno federal con productores independientes de energía.
- Modificará las reglas de los Certificados de Energía Limpia (CEL), un instrumento financiero creado por la reforma energética de 2013 para promover la instalación de nuevas plantas renovables.
- Eliminará la obligatoriedad de las subastas eléctricas, licitaciones creadas por la reforma energética de contratos a largo y mediano plazo en la que generadores privados compiten por vender energía a la rama de suministro de CFE.
´Por su parte los senadores del Partido Acción Nacional (PAN) tacharon de “autoritaria” la rápida aprobación de la reforma sin un ejercicio de parlamento abierto.