En el Congreso de la Ciudad de la Ciudad de México presentaron un Punto de Acuerdo para que se deje de aplicar el horario de verano en la capital del país.
De acuerdo con el diputado, Carlos Castillo Pérez, este horario no es funcional para ahorrar energía y provoca daños a la salud.
“El horario de verano genera un impacto diverso en las personas, pues desajusta su biorritmo y genera un periodo de aletargamiento, estrés, falta de concentración, problemas para conciliar el sueño y un desajuste en los estados de vigilia y sueño. Estas circunstancias se acentúan en personas adultas mayores y en población infantil, quienes requieren de más tiempo para que su organismo se adapte nuevamente a los cambios de horario”, expuso.
El cambio de horario se implementó en 1996 con el objetivo de aprovechar los periodos de mayor iluminación natural. Sin embargo, “hay sectores que consideran que la medida no representa un ahorro energético, y al contrario, conlleva un impacto negativo en la vida y bienestar de las familias”.








