Ciudad de México, 30 de junio de 2026 (Infórmate y +).- La fiebre por el Mundial 2026 ha desatado una demanda histórica de productos deportivos, pero también ha dejado en evidencia el imparable avance del mercado informal.
Siete de cada diez playeras de la Selección Mexicana que actualmente circulan y se utilizan en las calles de todo el país son piratas, de acuerdo con estimaciones oficiales de la industria.
Rafael Torre Lamuño, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex), reveló que el 70 por ciento de los jerseys del conjunto nacional que visten los aficionados en plazas públicas, estadios y celebraciones masivas como el Ángel de la Independencia carecen de autenticidad.
Esta deprimente cifra se presenta a pesar de los constantes esfuerzos de las autoridades y la implementación de diversos operativos diseñados para combatir la distribución y comercialización de indumentaria no oficial del equipo tricolor.
El líder empresarial detalló que la industria formal se enfrenta a un escenario sumamente complejo donde resulta prácticamente imposible competir bajo las condiciones actuales del mercado.
El factor determinante detrás de esta preferencia masiva es la abismal disparidad de precios entre los productos legítimos y las réplicas ilegales.
Mientras que un jersey oficial manufacturado por la marca Adidas en su versión para aficionados tiene un costo comercial de 2 mil pesos en tiendas autorizadas, las copias no autorizadas, popularmente conocidas como versiones “patito”, se ofertan desde los 150 hasta los 200 pesos en tianguis, mercados sobre ruedas y puestos ambulantes a lo largo del territorio nacional.
A pesar de la enorme tajada que se lleva la piratería, México se mantiene firme como el principal consumidor global de indumentaria original de su propia selección nacional. De hecho, los datos de la Canaintex confirman que la playera mexicana original es la más vendida de las 48 escuadras que compiten en la justa mundialista actual, alcanzando una cifra récord de 1.9 millones de unidades comercializadas.










