Nuevo León, 11 de mayo de 2026 (Infórmate y +).- En una acción que parece salida de una serie de ficción, fuerzas federales detuvieron este lunes en Nuevo León a José Antonio “N”, identificado como el principal operador logístico de Roberto Blanco Cantú, alias “El Señor de los Buques”.
El detenido lideraba una célula vinculada al Cártel del Noreste (CDN), especializada en el contrabando masivo de combustible y blanqueo de capitales.
El operativo, que incluyó cuatro cateos simultáneos por parte de la Marina, la FGR y la SSPC, reveló las excentricidades con las que operaba este grupo criminal. Además de incautar 10 armas de fuego, dosis de droga y 17 vehículos (entre autos y motocicletas), los agentes se toparon con un hallazgo atípico: siete tigres que se encontraban en cautiverio dentro de las propiedades aseguradas.
La red del “Huachicol Fiscal”
Las investigaciones que llevaron a esta captura se originaron en marzo de 2025, tras el histórico aseguramiento del buque Challenge Procyon en Tamaulipas, el cual transportaba 10 millones de litros de diésel ilegal bajo la fachada de “aditivos para aceites”.
Esta red, operada desde oficinas de lujo en San Pedro Garza García, utilizaba empresas fachada como Mefra Fletes para importar combustible desde Texas evadiendo impuestos y simulando operaciones legales.
A diferencia del robo tradicional a ductos (el “huachicol” de ordeña), esta organización practicaba el huachicol fiscal, aprovechando vacíos aduaneros y complicidades institucionales para distribuir combustible robado en al menos 15 estados del país.
Reportes de inteligencia señalan que las ganancias de este esquema no solo financiaban al CDN, sino que también tenían nexos con redes de extorsión aduanal en Estados Unidos.
Golpe a la estructura financiera
La detención de José Antonio “N” y una mujer que lo acompañaba representa un golpe estratégico a la logística de Roberto Blanco Cantú, quien es investigado por facilitar el ingreso de hidrocarburos ilícitos que terminaban financiando grupos armados en diversas regiones de México.
Los siete tigres rescatados quedaron bajo el resguardo de autoridades ambientales, mientras que los detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República para iniciar su proceso legal por delitos contra la salud, manejo de recursos de procedencia ilícita y posesión de armas de uso exclusivo del Ejército.







