El sábado 26 de octubre, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, manifestó que su doctrina es cristiana y por ello es muy similar a la forma de gobernar de Jesús.
Al pedir que “nadie se alarme”, aseveró que sigue los principios del cristianismo y en una especie de comparación con Jesucristo habló del por qué fue sacrificado.
Explicó que a Jesús lo espiaban y lo seguían por defender a los humildes y a los pobres y ese tipo de actuar, al que se puede llamar justicia social, solidaridad o fraternidad, significa “no darle la espalda al que sufre”, tal y como él procura en su administración.
Desde Etchojoa, en Sonora, al reunirse con representantes de los pueblos Mayo, Guarijío y Yaqui, el Primer Mandatario anticipó las críticas que recibiría por sus dichos.
“Esto es humano, es justicia social y es también cristianismo. Me van a criticar, pero lo voy a decir, miren, por qué sacrificaron a Jesús Cristo, por qué lo espiaban, lo seguían, por defender a los humildes por defender a los pobres. Entonces, que nadie se alarme cuando se mencione la palabra cristianismo. Cristianismo es humanismo”, enfatizó.
Aunque fue criticado por muchos en redes sociales, hubo otros más que los apoyaron, como fue el caso del arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, quien declaró que es bueno que el presidente Andrés Manuel se inspire en Jesús para llevar a cabo sus programas de atención a los más pobres.







