Familiares de los detenidos por la Policía Federal el pasado jueves, como presuntos responsables del delito de secuestro, denunciaron que los detenidos fueron trasladados al Centro de Rehabilitación Social (Cereso) número 15 de Villa Comaltitlán, Chiapas, las familias aseguran que hasta el momento desconocen su situación legal ya que el abogado de oficio que les asignaron no les brinda información.
El traslado se realizó sin dar aviso a los familiares, mismos que aseguran que en el poco contacto que han tenido con los detenidos se han percato del deplorable estado físico en el que se encuentran y por los hechos narrados tienen conocimiento que han sufrido tortura por parte de los elementos policiacos desde el momento de la detención, durante su estancia en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) y ahora en su traslado al Cereso número 15 de Chiapas.
Los denunciantes expresaron que son familias de bajos recursos y que hasta la fecha han tenido que vender sus pertenencias para poder trasladarse a la SEIDO pero ahora que se encuentran en Chiapas les es casi imposible poder dar seguimiento al caso. Ante este panorama Claudia Angélica Barba Arellano, esposa de Gustavo García Martínez de 29 años, detenido en el municipio de Tlaquiltenango alzó la voz para exigir que su esposo pueda ser trasladado a Morelos para facilitar su proceso.
“Exijo que trasladen a mi esposo al estado de Morelos y pido que sean respetados sus derechos ya que su vida corre peligro y también de todos nosotros, por que nos han dicho, nos han estado buscando que quienes son familiares de Gustavo y de los otros familiares también y también responsabilizo a las autoridades de la vida integra de mi esposo”.
Insistieron en que fueron torturados para declararse culpables,“los federales les gritaban que tenía que decir que son del crimen organizado y de esa manera se los llevaron a la Ciudad de México a SEIDO donde continuaron golpeando y torturando hasta el grado de decirles lo mismo que se declaren culpables y mi esposo le manifestó a mi cuñado que él no declaró ni firmó documento alguno, están bajo amenazas, mi esposo está sumamente golpeado y él manifiesta que tiene problemas internos”, narraron e informaron que acudieron a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos para denunciar el abuso de autoridad y maltrato que han sufrido por parte de la Policía Federal.
-Denis Salgado-









