El presidente municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, informó que una plaga invadió, al menos, 100 árboles del municipio, lo que ha provocado que se sequen y tengan que podarlos para evitar que sean un riesgo para la población.
Se trata de especies ficus y laureles, los cuales deberán ser restituidos para reforestar la ciudad.
Refirió que esta plaga surgió hace cinco años y no fue atendida, misma que provoca que los árboles mueran secándose.
Precisó que de seguir así, la ciudad podría quedarse sin estos ejemplares en unos 10 o 15 años.







