Tlaltizapán, 23 de mayo de 2026 (Infórmate y +).- La Fiscalía General del Estado de Morelos (FGE) y el Ayuntamiento de Tlaltizapán identificaron de forma oficial a las cinco víctimas mortales del ataque armado registrado este viernes en la carretera Cuautla–Galeana, a la altura de la comunidad de Palo Prieto.
Entre los fallecidos se encuentran dos elementos en activo de la corporación de tránsito local, un hombre, una mujer y una adolescente de 17 años.
El ataque directo contra las fuerzas del orden público ha generado indignación entre las corporaciones policiacas de la zona sur del estado, en un entorno de alta tensión por las operaciones de células delictivas locales.
Los agentes caídos en cumplimiento de su deber fueron identificados por las autoridades municipales como parte del protocolo correspondiente de notificación a sus deudos.
Las indagatorias ministeriales determinaron que el altercado que originó la agresión múltiple fue completamente ajeno a las víctimas colaterales.
El agresor en motocicleta, quien ya fue detenido por la policía municipal junto a dos cómplices, abrió fuego de manera indiscriminada contra un coche tipo Tsuru donde viajaba un hombre y una mujer e hiriendo de gravedad a una menor de edad, quien murió posteriormente en las salas de urgencias de un centro médico.
Durante su intento de escape hacia las comunidades vecinas, los delincuentes se toparon de frente con las unidades oficiales de la policía vial, disparando con armas de grueso calibre en contra de los servidores públicos que realizaban recorridos de vigilancia urbana sobre la vía de comunicación estatal.

“Lamentamos profundamente la pérdida de nuestros compañeros uniformados en este cobarde acto de violencia”, manifestaron mandos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de Morelos, quienes desplegaron un cerco perimetral en la periferia para apoyar a los elementos lesionados.
El tercer elemento de seguridad que intervino en la persecución posterior y resultó herido con impactos de bala en el tórax permanece bajo supervisión médica especializada en un hospital general. El reporte clínico lo ubica en un estado de salud reservado mientras la fiscalía recaba sus declaraciones iniciales para robustecer la carpeta de investigación en contra de los tres imputados.








