La forma en la que operan los trabajadores de licencias y funcionamiento de Cuernavaca, para “extorsionar” a los comerciantes es intimidar a los prestadores de servicio; llegan a los locales con sellos de clausura en mano y exigen los permisos de inmediato.
Algunos ceden a esas presiones y terminan pagando ciertas cantidades de dinero para que no les cierren sus locales, así lo aseguró José Salgado Patiño, presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) en Morelos, quien destacó que durante la contingencia, al menos en su agrupación, se reportaron cinco casos.
Dijo que ante esta situación los comerciantes no deben de caer en estas malas prácticas y por el contrario tienen que pagar sus multas cuando sea necesario o presentar denuncias o quejas ante las autoridades, en caso de ser víctimas de “extorsión”, por parte de los funcionarios.
Esta declaración la hizo el líder Camara durante la presentación de una campaña contra la corrupción y la debida supervisión de comercios en la Ciudad, que anunciaron presidentes de otras cámaras empresariales.







