El Ayuntamiento de Cuernavaca inició un programa de retiro de restos de troncos en la vía pública para mejorar la seguridad y la imagen de la ciudad. Los trabajos están a cargo de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Servicios Públicos, que utilizará maquinaria especializada para liberar espacios obstruidos.
Esta medida busca recuperar la movilidad en las banquetas, donde los restos de árboles talados, conocidos como tocones, representan un obstáculo para quienes caminan por las avenidas principales. Además de prevenir accidentes, la limpieza ayuda a evitar la propagación de plagas y permite preparar el suelo para futuras acciones de reforestación en las áreas intervenidas.
Demetrio Chavira de la Torre, secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, explicó que las labores implican un proceso técnico específico para asegurar que el suelo quede nivelado. El funcionario señaló que la eliminación de estos restos es fundamental para el mantenimiento de la infraestructura urbana, ya que muchos de estos troncos dañan el concreto de las banquetas con el paso del tiempo.
Por su parte, el presidente municipal José Luis Urióstegui Salgado afirmó que se destinaron recursos específicos para la compra de herramientas que agilicen estas maniobras. El alcalde mencionó que estas acciones forman parte de un plan de mantenimiento continuo que pretende devolver el orden a las áreas comunes de la capital morelense.
Las jornadas se realizarán todos los viernes en distintos puntos del municipio. El personal operativo de la Dirección de Parques y Jardines será el responsable de ejecutar las maniobras, priorizando las zonas de mayor flujo peatonal. La autoridad municipal solicitó a la población reportar áreas verdes en mal estado para integrarlas al calendario de trabajo.
Con esta iniciativa, el gobierno local pretende reducir el impacto ambiental negativo y mejorar la estética de las avenidas más transitadas. El retiro de estos residuos sólidos orgánicos es el primer paso para una estrategia de recuperación de espacios públicos que contempla la plantación de nuevas especies arbóreas adecuadas para el entorno urbano, garantizando que no afecten la infraestructura en el futuro.







