El obispo de la Diócesis Cuernavaca, Ramón Castro Castro, afirmó que los “ataques y acusaciones” en su contra son parte de una estrategia para disminuir su autoridad moral y para opacar la opinión de la forma en la que ve la realidad del Estado.
“Mucha gente en el Estado tiene miedo, no quiere decir lo que siente porque saben que van a ser perseguidos” dijo.
Castro Castro, hizo un recuento de las acusaciones que han hecho en su contra como la de haber robado los planos de reestructuración de la Catedral, lo cual coincidió con la realización de la segunda Caminata por la Paz, asimismo explicó que “cada vez que hay algo”; es decir, cada vez que se pronuncia o realiza alguna actividad como las marchas por la paz y por la familia, hay una reacción para denostarlo.
El obispo refirió que “sabe quién es el causante de estos “ataques”; sin embargo, decidió omitirlo.
“Yo no lo puedo decir públicamente porque me iría peor todavía, pero yo creo que la mayoría de las personas sabemos” explicó.
Aunó a los ataques en su contra, los señalamientos por proteger a sacerdotes pederastas, insultos a través del correo y de redes sociales, hasta la pinchadura de los neumáticos de su automóvil y los cinco procesos jurídicos en su contra por temas como discriminación entre otros.
Pese a ello, Ramón Castro expuso “todos sabemos qué pasa con las instituciones y quién las manipula”, pese a ello declaró que continuará con su misión, la cual siempre tendrá la misma intensidad, además de que continuarán con las movilizaciones por la paz.
-Aurelia Torres-










