Aseguró que el alza en el costo de los insumos, las bajas ventas y las extorsiones de las que son presa han llevado a los agremiados a realizar ajustes para poder recuperar un poco de lo que se invierte.
Dijo que incluso para el inicio de este 2020 el precio podría subir aún más, aunque no determinó hasta en cuánto, porque será hasta entonces cuando se fijen los costos.
”Consideramos muy necesario mover el precio de la tortilla, pues en otros de Estados de la República de México ya se movieron; en el Estado de Guerrero ya está a 22 pesos el kilo pero eso también repercute y lastima los bolsillos de las personas que menos tienen y quienes más consumen. Esto es una necesidad porque los costos ya no son soportables”.
Explicó que hace una década, una tortillería vendía hasta mil kilos de masa, pero ahora a duras penas, se venden cien kilos, es decir que la producción cayó en un 900 por ciento, por lo que es necesario dijo, realizar esos ajustes.








