El cuerpo de Ricardo Alejandro Castro Castañeda, un ciudadano morelense de 43 años de edad que falleció el pasado 29 de marzo en Polonia, fue trasladado de regreso a su tierra natal. El operativo de asistencia se concretó luego de un proceso de localización y gestión aduanal internacional coordinado entre autoridades federales y estatales.
La repatriación se financió y gestionó de forma parcial con recursos públicos estatales, debido a las condiciones económicas de los deudos. Los gastos de traslado de restos humanos desde el continente europeo suelen superar los 100 mil pesos, una cifra fuera del alcance de familias en situación de vulnerabilidad en la entidad, lo que obligó a la activación de fondos de emergencia.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) inició desde el 15 de abril una campaña de búsqueda de los familiares de Castro Castañeda mediante plataformas digitales y redes sociales oficiales, debido a que el ciudadano no contaba con datos de contacto directos al momento de su deceso en el extranjero. Tras varias semanas de difusión, el personal diplomático logró entablar comunicación con sus allegados en territorio morelense.
En coordinación con la Embajada de México en Polonia, la Dirección General de Migrantes otorgó acompañamiento integral y apoyo económico para cubrir parte de los costos del traslado internacional, permitiendo concretar el viaje humanitario hacia su lugar de origen.
Al respecto, la directora general de Migrantes, Verónica Giles Chávez, destacó que este tipo de acciones representan un acompañamiento humanitario fundamental para las familias morelenses que enfrentan situaciones complejas fuera del país, particularmente en momentos de duelo.
La funcionaria estatal señaló que la prioridad de la administración de la gubernatura es mantener atención cercana a los migrantes de la entidad mediante esquemas de subsidio y asesoría jurídica gratuita para agilizar los trámites consulares.
El pasado sábado 23 de mayo, los restos del ciudadano arribaron a su domicilio particular ubicado en el municipio de Temixco. En el sitio, sus familiares y seres queridos realizaron las ceremonias fúnebres para despedirlo de manera definitiva, concluyendo un proceso de repatriación que se extendió por casi dos meses desde el reporte de su fallecimiento.








