El propietario del predio “El Maguey”, en el que se encuentra el panteón Las Cruces de Tetelcingo, habría declarado ante el Ministerio Público que existe una tercera fosa que solicitó la Fiscalía General del Estado (FGE), además de las dos en las que se enterraron los más de cien cuerpos.
Las dos primeras fosas fueron solicitadas por la dirección de Servicios Periciales y el último espacio, que estaría incluso fuera del perímetro del terreno, por el ex fiscal general, Rodrigo Dorantes Salgado.
Así lo confirmó Amelia Hernández Hernández, tía del empresario secuestrado y asesinado, Oliver Wenceslao Navarrete Hernández, quien detalló que primero se trabajará sobre las dos fosas que con dificultad fueron ya localizadas en el espacio acordonado por la autoridad.
“La ubicación no la conozco sabemos por la declaración del dueño que hizo ante la fiscalía, será necesario determinarlo, lo único que manifestó es que cedió tres fosas, dos para Ana Lilia Guerrero (ex directora de servicios periciales) y la otra cedida a Rodrigo Dorantes (ex fiscal)”.
Además mencionó que tras llegar a la bolsa del primer cuerpo, se pudo constatar que no se cumplieron con los protocolos de inhumación, ya que los cuerpos se encuentran “cruzados”.
“Definitivamente no les dieron el tratamiento de seres humanos sino que los trataron como costales y lo único que les interesaba era echarlos en un hoyo, taparlos y ya, no paso nada”.
Lo anterior lo declaró durante una conferencia de prensa en la que autoridades de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y familiares de víctimas realizaron en el mismo panteón para denunciar nuevos obstáculos para el desentierro.
El primero fue entre las 6:00 y 8:00 horas en donde se pospusieron labores ante la ampliación del perímetro que rodea la fosa, el cual se extendió por la madrugada.
La UAEM colocó una pipa, junto al cerco, para que medios de comunicación pudieran subirse y desde lo alto tuvieron un ángulo para poder tomar imágenes.
Finalmente los trabajos se reanudaron a las 8:00 horas aproximadamente, pero surgió un segundo conflicto: este fue que se requería un espacio más amplio para que el personal de la FGE pudiera trabajar, por lo que se pararon las labores cerca de las 9:00 de mañana.
La colocación de una carpa para los peritos de la procuraduría local demoró una hora y entonces a las 10:00 se decretó un receso de una hora.
Frente a ello las organizaciones consideraron que es necesaria la presencia del fiscal general, Javier Pérez Durón, para que este tipo de obstáculos no detengan la exhumación.
Crédito: Xavier Omaña







