A propuesta del diputado, Julio Espín Navarrete, el pleno analizará reformas a la Ley para el Desarrollo y Protección del Menor en el Estado de Morelos, donde pretenden que autoridades médicas y educativas que detecten maltrato a menores lo notifiquen de inmediato a las autoridades correspondientes.
El legislador puntualizó la necesidad de reformar la Ley para que cuando alguna institución de salud pública o privada, médicos, enfermeras, del sector público o privado detecten casos de maltrato infantil, contribuyan a asegurar la protección del menor para evitar que se sigan produciendo agresiones, dando aviso de manera inmediata a las autoridades competentes para conseguir no sólo la intervención de las autoridades judiciales sino de las autoridades administrativas, para que el menor no vuelva a ser agredido.
Las reformas al título cinco respecto a la participación ciudadana en la protección al menor quedaría de la siguiente manera:
ARTICULO 37.- Los directores de los hospitales públicos o privados, médicos particulares, enfermeras, directores de instituciones educativas públicas y privadas, maestros, docentes o cualquiera otra persona u organismo que tengan conocimiento de hechos que encuadren dentro del maltrato infantil, tendrán obligación de comunicarlo inmediatamente a la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia, a la Fiscalía General, o en su caso al DIF estatal o municipales, para la atención que le corresponda a cada institución en el ámbito de sus respectivas competencias y se provea de protección y asistencia al menor victimado.
Se entenderá por maltrato infantil lo precisado en el artículo 9 de este ordenamiento legal, además de la exposición a la violencia de pareja que también será considerada como formas de maltrato infantil, por el daño psicológico que pudiera causarles.
Espín Navarrete agregó que es necesario transformar la mentalidad de la sociedad, ligadas a la violencia, pues actualmente millones de niños y niñas viven situaciones de violencia, explotación y discriminación en sus entornos más próximos que son la familia, escuela y comunidad o instituciones del Estado, poniendo seriamente en peligro su crecimiento y desarrollo, por ello que las autoridades educativas y médicas que están próximas s detectar algún tipo de violencia sean las colaboradoras para evitar estos casos.

-Aurelia Torres-








