“México no está para una revolución”, afirmó en entrevista para ADN Morelos el poeta Javier Sicilia, quien agregó que mientras la sociedad busca respuestas de las autoridades a los problemas, a cambio recibe represión, como en el caso Morelos, por lo que se muestra escéptico en torno a la intervención de la Secretaría de Gobernación en torno a la grave crisis que vive esta entidad. Pero afirma: “Vamos a ver…”
El país convulso que vemos -agregó- además de enfrentar la ineficacia de las autoridades y hasta su represión, como la de Graco Ramírez en la tierra de Zapata; también se está enfrentando al grave problema de la delincuencia organizada, del narcotráfico, del crimen organizado.
Y es que en el encuentro con autoridades de la Secretaría de Gobernación, el poeta también expuso los casos de Oaxaca y Veracruz, plagados de violencia y represión, por lo que el reportero cuestionó si espera mejores resultados para Morelos.
“Quedamos de trabajar aquí, en la entidad, con el Subsecretario de Derechos Humanos, Roberto Campa, pero sin la intervención del gobernador de Morelos. Vamos a ver”…
-Si no hay respuestas tampoco, ¿cuál será el siguiente paso?
-Seguir luchando, sumar más gente, seguir pidiendo respuestas y soluciones de la autoridad…
Le preguntamos por su condición física después de la agresión recibida.
Hace una pausa, sonríe, se lleva la mano al pecho y responde: “Adolorido aún, pero bien y en pie de lucha…”
-¿Al rector cómo lo ve?
-Firme, con la Universidad unida y la sociedad sumándose…
-¿Y al Congreso del Estado?
-De los legisladores no espero nada, porque están entregados al gobernador…
-Parece que nos alejamos de la democracia no sólo aquí, sino también en el plano federal con el presidencialismo y el Congreso de la Unión, hasta los partidos entregados…
-Pero mira, allá le veo más expectativas y esperanzas, porque es muy distinto a lo que ocurre en Morelos, pero depende de la sociedad…
-¿El conflicto en Ayala?
-El gobierno, Graco, tiene que entender que no se puede imponer la voluntad de uno mediante el uso de la fuerza, con violencia… porque, insisto, México no está para una revolución…
-Redacción-










