De cada 10 menores de edad que son detenidos y presentados ante el Tribunal de Justicia para Adolescentes (TUJA), dos en promedio, quedan en libertad debido a que no se les puede comprobar que fueron detenidos en flagrancia.
El juez especializado en adolescentes, José Luis Olmos, explicó que esto se debe a que los elementos de seguridad no están capacitados para llevar a cabo alguna de estas detenciones.
“Estamos hablando, por así decirlo, que de diez asuntos, donde los cuerpos de seguridad detienen a adolescentes, con motivo de un posible hecho ilícito, el estándar promedio es de uno a dos asuntos”.
Y es que detalló que la ley contempla que los uniformados no pueden realizar arrestos de jóvenes por sólo considerarlos sospechosos, por su vestimenta o apariencia, sino que deben de contar con información o investigación previa.
“Nosotros, los jueces de control detectamos que el aseguramiento que realizan los policías no fue bajo un supuesto de flagrancia”.
Entonces cuando los jóvenes son llevados a juicio, aunque se les haya encontrado posesión de alguna droga, no puede configurárseles la flagrancia y quedan libres.
No obstante, destacó que un conversatorio con autoridades de la Comisión Estatal de Seguridad (CES) se planteó el tema para que las autoridades de prevención del delito trabajen en la materia.
-Xavier Omaña-









