La máxima autoridad de la Iglesia Católica emitió la orden de que no se permitirá más el esparcir las cenizas de los difuntos, en cambio, la comunidad religiosa deberá designar un lugar donde éstas permanezcan guardadas.
El cardenal Ludwig Mueller, estuvo presente durante una conferencia de prensa donde se presentaron las nuevas normas del Vaticano para la cremación; se informó que la iglesia no brindará autorización a los familiares de los miembros de la comunidad católica que sean cremados para que sus cenizas sean esparcidas, sino que deberán ser guardadas en un lugar que haya sido bendito, el cual elegirá la congregación.
El Vaticano explicó que es imposible que las cenizas permanezcan en casa o que sean esparcidas, ya que esto despoja a la comunidad católica de rememorar al difunto. Es preciso mencioar que la Iglesia Católica, permitía anteriormente solo el entierro, ya que pensaban que manifestaba con más claridad la idea de la resurrección, esta idea cambió en 1963 cuando se dio paso a la cremación.
Explicaron también que habrá casos que se consideren como excepción para esta regla, a pesar de no hablar acerca de cuales serían estas excepciones, se presume que se tratarán de lugares donde los miembros de la congregación sean perseguidos o donde los cementerios sean tratados con irrespeto.
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