China, 13 de mayo de 2026 (Infórmate y +).- En una visita histórica que marca el regreso de un mandatario estadounidense a territorio chino tras casi una década, Donald Trump aterrizó este miércoles en Pekín con un objetivo claro: presionar por la apertura del mercado asiático a la tecnología de punta fabricada en Estados Unidos.
La comitiva presidencial sorprendió al incluir a figuras clave de la industria, como Elon Musk y Jensen Huang, CEO de Nvidia.
La presencia de Huang es particularmente estratégica, ya que Nvidia ha enfrentado severas restricciones regulatorias para comercializar sus chips de inteligencia artificial H200 en China.
Trump, a través de su plataforma Truth Social, fue directo sobre sus intenciones: “Le pediré al presidente Xi que ‘abra’ China para que estas personas brillantes puedan hacer su magia”.
El viaje ocurre en un contexto de alta tensión internacional, con Trump buscando reforzar su popularidad —afectada por el conflicto con Irán— y mantener una tregua comercial con la segunda economía del mundo.
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China, a través de su portavoz Guo Jiakun, respondió con cautela, afirmando que Pekín está dispuesto a “inyectar estabilidad en un mundo turbulento”.
Además de la agenda tecnológica y la IA, la cumbre de dos días abordará temas espinosos como:
- Conflicto en Medio Oriente: Washington espera que China interceda ante Teherán para frenar la guerra.
- Taiwán: Pekín reiteró su rechazo total a la venta de armas estadounidenses a la isla, mientras que un paquete de 14 mil millones de dólares aguarda la firma final de la Casa Blanca.
La agenda oficial incluirá una recepción de gala en el Gran Salón del Pueblo y visitas culturales, mientras los equipos de negociación intentan destrabar los permisos para que las empresas de tecnología de EE. UU. puedan operar sin las actuales limitaciones en el gigante asiático.
Sigue leyendo:








