Estados Unidos, 19 de junio de 2026 (Infórmate y +).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender las alarmas internacionales al no descartar una posible operación militar en Cuba.
Durante una entrevista concedida al portal de noticias Axios, el mandatario comparó el escenario de la isla caribeña con las recientes intervenciones de su país en Venezuela e Irán, sugiriendo de manera abierta una hipótesis de incursión armada amparada en factores estratégicos y de proximidad geográfica.
Las declaraciones del magnate neoyorquino se dan de manera posterior a la firma de un memorando de entendimiento con Teherán enfocado en finalizar las hostilidades en Oriente Próximo.
Al ser cuestionado sobre si un despliegue en territorio cubano seguiría los mismos lineamientos que los operativos ejecutados contra Caracas y la capital iraní, el jefe del Ejecutivo estadounidense calificó el escenario como una opción viable y puso énfasis en los beneficios de la logística regional.”Posiblemente.
Es posible. Hay otra cuestión: estos lugares están cerca. En cambio, si miras Irán, es un viaje muy largo. Venezuela está relativamente cerca y Cuba está a un paso”, aseveró el mandatario para justificar la viabilidad de sus proyecciones operativas.
A pesar de los amagos, Trump detalló que mantiene una postura flexible frente al régimen de La Habana y confirmó que el secretario de Estado, Marco Rubio, lidera de forma directa las evaluaciones del caso.
Con un matiz marcadamente empresarial, el presidente estadounidense remarcó las diferencias geopolíticas entre los objetivos de la región al señalar que Venezuela posee hidrocarburos, mientras que Cuba destaca por sus bienes inmobiliarios y su costa, añadiendo además que la administración cubana ha manifestado intenciones de abrir canales de diálogo directo con la Casa Blanca.
Por su parte, el vicepresidente de la Unión Americana, JD Vance, secundó las presiones de Washington al asegurar que el gobierno estadounidense evalúa la implementación de nuevas dinámicas para forzar un viraje radical en el modelo financiero de la isla, cuya situación actual calificó como peor a la de Irán tras la ofensiva iniciada el pasado 28 de febrero de 2026.
Este repunte en las tensiones binacionales coincide con el anuncio del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, quien presentó un paquete de reformas estructurales integradas por modificaciones en los actores económicos privados, modernización de los sistemas bancarios y atracción de inversión extranjera.
Dichas medidas pretenden contrarrestar los efectos de las sanciones energéticas y financieras impuestas por la actual administración de la Casa Blanca, lo que desató una dura protesta del mandatario caribeño ante las constantes amenazas de carácter militar recibidas desde el norte.








