Dos hombres entraron a una tienda de teléfonos celulares con la intención de robarla.
A pesar de haber logrado extraer el dinero de la caja registradora, el plan no salió como estos residentes de Nueva Jersey planearon; el empleado que estaba en el mostrador encontró la manera de cerrar la puerta del local y así frustrar el robo.
Lo peor no fue que no lograrán huir con el dinero robado, sino que cuando intentaban escapar, un grupo de gente se congregó afuera del local y comenzó a burlarse de los ladrones y sus deseos de salir desesperadamente del lugar.
-Redacción-








