Antártida, 9 de abril de 2026 (Infórmate y +).- – El pingüino emperador y el lobo marino antártico fueron reclasificados como especies en peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), debido al impacto del cambio climático en su hábitat.
En el caso del pingüino emperador, la principal amenaza es la pérdida de hielo marino en la Antártida. El deshielo ocurre cada vez más temprano, lo que provoca que sus crías, que aún no desarrollan plumas impermeables, mueran por hipotermia al caer al agua.
Estudios recientes indican que la población de esta especie ha disminuido cerca de un 10% en poco más de una década, y se estima que podría reducirse a la mitad hacia finales de siglo si no se frena el calentamiento global.
Por otro lado, el lobo marino antártico también enfrenta un panorama crítico. Su población ha caído más del 50% en las últimas décadas, principalmente por la disminución del krill, un pequeño crustáceo que constituye la base de su alimentación.
El aumento de la temperatura del océano y la reducción del hielo han provocado que el krill se desplace a mayores profundidades, dificultando la alimentación de esta especie y afectando la supervivencia de sus crías.
Especialistas advierten que estas caídas reflejan el deterioro del ecosistema antártico, donde el cambio climático está alterando gravemente las condiciones de vida de diversas especies.
Ante este escenario, expertos subrayan la urgencia de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y fortalecer las medidas de conservación para evitar un mayor deterioro de la biodiversidad en la región.







