Australia, 03 de febrero de 2026 (Infórmate y +).- Un niño de 13 años logró nadar durante varias horas en mares agitados frente a la costa de Quindalup, en Australia Occidental, para alertar a las autoridades y permitir el rescate de su madre y sus dos hermanos menores, quienes habían quedado varados en el océano.
La policía informó que Austin Applebee nadó cerca de cuatro kilómetros hasta la orilla luego de que los kayaks y tablas de remo que su familia había alquilado comenzaran a fallar durante una salida recreativa. La familia se encontraba de vacaciones en esta zona turística ubicada al suroeste del país, al sur de la ciudad de Perth.
De acuerdo con el propio menor, primero intentó avanzar en un kayak inflable que estaba perdiendo aire, pero finalmente lo abandonó y continuó nadando. Durante aproximadamente dos horas utilizó un chaleco salvavidas, el cual decidió quitarse al sentir que le impedía avanzar con mayor rapidez.
“Las olas eran enormes y ya no tenía chaleco salvavidas. Solo pensaba: ‘sigue nadando, sigue nadando’”, relató en una entrevista.
SIGUE NADANDO
Tras llegar a tierra, Austin logró contactar a la policía y proporcionar detalles clave sobre la ubicación de su familia y el equipo que utilizaban. Gracias a esta información, un helicóptero de rescate localizó a su madre, Joanne Applebee, y a sus hermanos Beau, de 12 años, y Grace, de 8, quienes se encontraban aferrados a una tabla de remo tras haber estado a la deriva durante cerca de 10 horas, a unos 14 kilómetros de la costa.
La madre del menor calificó la decisión de enviar a su hijo mayor a pedir ayuda como una de las más difíciles de su vida, al reconocer que era el único con la fuerza necesaria para intentarlo, mientras ella permanecía con los niños más pequeños.
El inspector de policía James Bradley destacó la valentía del menor. “Las acciones de este niño de 13 años no pueden ser elogiadas lo suficiente. Su determinación y coraje salvaron la vida de su madre y sus hermanos”, señaló.
Austin se desmayó tras completar el esfuerzo y fue trasladado a un centro médico, donde los doctores señalaron que nadar durante cuatro horas en mar agitado equivale físicamente a correr dos maratones. El primer ministro de Australia Occidental, Roger Cook, también reconoció públicamente al menor y lo calificó como “un verdadero héroe”.







