Sídney, Australia, 15 de diciembre de 2025 (Infórmate y +).- — La ciudad de Sídney vivió este lunes una jornada de duelo y silencio en la icónica playa de Bondi Beach, donde vecinos y turistas acudieron a rendir homenaje a las víctimas del ataque armado ocurrido durante una celebración de Janucá, el cual dejó al menos 15 personas fallecidas y decenas de heridos.
Flores, velas, mensajes fueron colocados en distintos puntos del área, habitualmente concurrida por surfistas y visitantes, que permaneció casi desierta mientras se realizaban vigilias espontáneas en memoria de las víctimas.
De acuerdo con las autoridades de Nueva Gales del Sur, el ataque ocurrió el domingo alrededor de las 18:40 horas locales, cuando dos hombres armados con rifles, identificados como padre e hijo, abrieron fuego contra los asistentes al evento comunitario en el parque Archer, ubicado junto a la playa.
Catorce personas murieron en el lugar y una menor de 10 años falleció posteriormente en el hospital; al menos 40 personas resultaron heridas.
La policía confirmó que uno de los agresores, de 50 años, murió tras ser abatido por las fuerzas de seguridad, mientras que el segundo, de 24 años, permanece hospitalizado bajo custodia en estado crítico. El caso fue clasificado oficialmente como un acto terrorista, el primero de carácter mortal dirigido contra la comunidad judía en la historia de Australia.
Testigos y residentes expresaron su incredulidad ante lo ocurrido. Habitantes de Bondi señalaron que se trata de una zona conocida por su diversidad, ambiente familiar y altos niveles de seguridad, en un país donde la violencia armada es poco frecuente.
Las autoridades mantienen un amplio operativo de seguridad en la zona, mientras que la investigación quedó a cargo del Equipo Conjunto de Lucha contra el Terrorismo. El comisionado de la policía estatal informó que se activaron facultades especiales para prevenir posibles nuevas amenazas.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, condenó el ataque y aseguró que el atentado “ha golpeado el corazón de la nación”, calificándolo como un acto de terrorismo y antisemitismo.
Organizaciones religiosas y comunitarias, incluidas agrupaciones musulmanas y cristianas, condenaron el atentado y expresaron su solidaridad con las víctimas y sus familias, mientras continúan las vigilias tanto en Sídney como en otras ciudades del mundo.







