Tras los incendios forestales activos en Canadá, ha provocado una capa densa de humo que afecta drásticamente la calidad del aire en gran parte de Estados Unidos, desde los Grandes Lagos hasta la Ciudad de Nueva York.
Por lo que, la peor calidad del aire se registra en las zonas más cercanas a los incendios activos, concentrándose en Minnesota, Wisconsin y la provincia canadiense de Ontario.
En Minneapolis, el índice de Calidad de Aire (AQI) alcanzó un nivel de 343, categorizado como “peligroso”, según IQAir.
Mientras que la en ciudad de Nueva York, amaneció con cielos anaranjados y una densa bruma que ha reducido la visibilidad, afectando vuelos desde el aeropuerto de La Guardia.
Autoridades estatales han emitido un aviso por la calidad del aire debido a los más de 100 incendios activos.









