Estados Unidos, 4 de junio de 2026 (Infórmate y +).- La filial científica de Alphabet, Verily, solicitó formalmente una autorización de impacto sanitario ante la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) para liberar hasta 64 millones de mosquitos durante los próximos dos años.
Este masivo despliegue biológico tiene como objetivo combatir enfermedades letales mediante técnicas de control de plagas automatizadas, usando los estados de California y Florida como los principales campos de prueba antes de su comercialización global.
El plan contempla la liberación controlada de hasta 32 millones de mosquitos macho de la especie Culex quinquefasciatus de manera anual, divididos equitativamente entre ambas entidades norteamericanas. Los insectos están infectados intencionalmente con la bacteria Wolbachia pipientis, la cual funciona de forma similar a un pesticida biológico.
El periodo de comentarios públicos ante las autoridades sanitarias cerró los primeros días de junio, dejando la decisión final en manos de la EPA para definir las condiciones operativas de la liberación.
Esta especie de insecto es un vector crítico para la salud pública debido a su capacidad para propagar enfermedades graves como el virus del Nilo Occidental, la malaria aviar, la fiebre del valle del Rift y la encefalitis de San Luis.
El virus del Nilo Occidental representa la principal causa de afecciones transmitidas por picaduras en territorio estadounidense, promediando cerca de 2,000 infecciones anuales y más de un centenar de muertes.
A nivel global, el peligro se incrementa exponencialmente con los millones de casos de dengue que saturan los sistemas médicos cada año.
El mecanismo biológico detrás de este experimento se basa en la incompatibilidad reproductiva. El proyecto cría de forma selectiva únicamente a mosquitos macho, los cuales no pican a los seres humanos ni transmiten patógenos.
Cuando estos ejemplares se aparean con las hembras silvestres del ecosistema, la presencia de la bacteria Wolbachia impide el desarrollo embrionario, logrando que los huevos depositados mueran y la población silvestre decrezca radicalmente con cada ciclo de liberación masiva.
Para escalar este proceso a niveles industriales, la multinacional recurre a sistemas de inteligencia artificial y automatización robótica. Las herramientas tecnológicas se encargan de separar los insectos por sexo con alta velocidad, criarlos en entornos herméticos y coordinar las rutas de dispersión sistemática.
En pruebas previas realizadas bajo este modelo en Fresno, California, y Singapur, las autoridades ambientales registraron reducciones en las poblaciones locales de mosquitos de entre el 70% y el 95%.
A pesar de los resultados prometedores, la tecnología aún presenta retos operativos. Investigaciones científicas advierten que la esterilidad provocada por la bacteria no alcanza el 100% de efectividad en todas las condiciones climáticas, reportando que bajo ciertas temperaturas extremas entre el 6% y el 75% de los huevecillos logran eclosionar.
Asimismo, los reportes técnicos del equipo desarrollador admiten que la infraestructura automatizada de liberación masiva se mantiene todavía en fases tempranas de prototipo.







