Estados Unidos, 06 de mayo de 2026 (Infórmate y +).- La presión de Estados Unidos sobre la clase política mexicana subirá de tono. El fiscal general interino, Todd Blanche, advirtió este miércoles que las acusaciones presentadas la semana pasada contra 10 funcionarios y exfuncionarios son solo el inicio de una serie de procesos judiciales que “continuarán”.
En una entrevista para News Nation, Blanche fue contundente al señalar que el Departamento de Justicia no se detendrá en la revocación de visas, sino que buscará llevar a juicio a políticos vinculados con cárteles criminales.
Según el funcionario, el éxito reciente en la detención de líderes como Ismael “El Mayo” Zambada y los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, ha abierto una ventana de información clave.
“Muchos de ellos probablemente querrán cooperar, y esa cooperación derivará en acusaciones adicionales”, explicó Blanche. Este mecanismo de delación premiada apunta directamente a la red de protección institucional que permite operar a los grupos delictivos en diversos estados del país, incluido el centro y sur de México.
A pesar de la dureza de sus declaraciones, el fiscal interino matizó que la relación con el gobierno de México es “muy positiva” en áreas como migración y combate al narcotráfico.
Sin embargo, lanzó una advertencia clara a quienes se sienten protegidos en sus regiones: el objetivo es que teman ser arrestados y extraditados a ciudades como Chicago, Nueva York o San Diego.
Respecto a la posibilidad de enviar tropas estadounidenses a territorio mexicano —una propuesta recurrente en el discurso de Donald Trump—, Blanche se mostró cauteloso. Aclaró que esa no es una facultad del Departamento de Justicia, sino una decisión que recae directamente en el presidente de los Estados Unidos, aunque reiteró que ambos países comparten la misión de frenar el flujo de drogas.
Por ahora, el caso Sinaloa y la situación de Rocha Moya marcan un precedente que mantiene en alerta a las administraciones estatales.







