México, 10 de febrero del 2026 (Infórmate y +).– La muerte de Kurt Cobain, ícono del rock y líder de Nirvana, vuelve a generar impacto en la música y la opinión pública tras la publicación de una nueva investigación forense que sostiene que su fallecimiento no fue un suicidio, sino un homicidio cuidadosamente planeado.
El informe fue elaborado de manera independiente y con financiamiento privado por la investigadora Michelle Wilkins y el especialista en casos complejos Brian Burnett, quienes revisaron minuciosamente los datos consignados en la autopsia del músico, fallecido en 1994.

Según Wilkins, el análisis reveló múltiples señales incompatibles con una muerte instantánea por disparo de arma de fuego. A partir de estos hallazgos, el estudio presenta diez líneas de evidencia que sugieren que Cobain habría sido confrontado por uno o más agresores, quienes lo obligaron a ingerir una sobredosis de heroína para incapacitarlo.
De acuerdo con el informe, tras quedar indefenso, el cantante habría recibido un disparo en la cabeza y posteriormente se habría manipulado la escena para simular un suicidio, incluyendo la colocación del arma y una supuesta nota.

Wilkins subrayó que el daño observado en órganos como el cerebro y el hígado apunta a un proceso de hipoxia prolongada, un cuadro asociado a sobredosis y no a una muerte inmediata por arma de fuego. “La necrosis cerebral y hepática no ocurre en disparos fatales, sino en intoxicaciones severas”, explicó la investigadora.
Las conclusiones del estudio vuelven a poner en duda una de las muertes más emblemáticas de la historia del rock y reavivan el debate, a más de tres décadas del fallecimiento del músico.







